Fritz Bauer y los pactos de silencio en la Alemania Occidental

Hace más de un año tuve la oportunidad de participar en un especial con motivo del 25º aniversario de la caída del Muro de Berlín. En el artículo trabajé sobre algunas interesantes propuestas cinematográficas realizadas en Alemania que, alejadas de cualquier intencionalidad propagandística, venían a mostrar uno de los sucesos más importantes de la historia reciente sin obviar sus trágicas causas y sus más directas consecuencias. Lo cierto es que, tal y como apunté al final del mismo, durante los últimos años se han duplicado las producciones para cine y televisión relacionadas con algunos de los más importantes hechos históricos que tuvieron lugar tanto en el Tercer Reich como en la Alemania dividida después de la Segunda Guerra Mundial. Y es que al margen de ciertos referentes que han pasado a ser iconos del Séptimo Arte, otros filmes han dado a conocer al público ciertas historias que hasta el momento habían pasado totalmente inadvertidas.

Johann Radmann, protagonista principal de "La conspiración del silencio", es un personaje
Johann Radmann (interpretado por Alexander Fehling), principal protagonista de “La conspiración del silencio”, es un personaje inspirado en tres fiscales reales que investigaron los hechos ocurridos en el campo de concentración y exterminio: Joachim Kügler, Gerhard Wiese y Georg Friedrich Vogel.

Siguiendo ese cuidado revisionismo germano hacia su historia reciente, algunos directores han elaborado películas sumamente interesantes que, independientemente de la buena acogida de la crítica especializada, han sido objeto de algunas críticas negativas por parte de ciertos sectores. Producidas y rodadas casi al mismo tiempo, Im Labyrinth des Schweigens (2014) y Der Staat gegen Fritz Bauer (2015) llegaban a los cines alemanes para introducir a los espectadores en dos historias muy similares que tenían como eje central los tristemente célebres Juicios de Frankfurt (también llamados Juicios de Auschwitz en Frankfurt), los históricos y tortuosos procesos judiciales en donde se juzgaron a algunos de los responsables y colaboradores de la barbarie cometida en Auschwitz.

Lo cierto es que no era la primera vez que en la gran pantalla se tocaba un tema similar, ya que los Juicios de Núremberg (1945-1946), otro de los procesos judiciales más famosos de la historia, habían sido la columna vertebral de otras películas de gran notoriedad como la muy notable Judgment at Nuremberg (1961), del realizador estadounidense Stanley Kramer; o la más reciente Nuremberg (2000), coproducción protagonizada por Alec Baldwin y Christopher Plummer. Sin embargo, tanto Im Labyrinth des Schweigens (conocida en España como La conspiración del silencio) como Der Staat gegen Fritz Bauer (estrenada en nuestro país bajo el título de El caso Fritz Bauer) centrarían su atención en algo que iba más allá del enjuiciamiento de antiguos oficiales de la SS. En ambas se recogía el pacto de silencio y olvido que se llevó a cabo entre la Alemania Occidental y algunas potencias extranjeras una vez la Guerra Fría marcase un nuevo devenir, además de profundizar en las hostilidades e impedimentos burocráticos que padecieron los integrantes del equipo investigador.

Aunque en La conspiración del Silencio la acción arranca gracias a un personaje de ficción que no existió en la realidad, en El caso Fritz Bauer aparece como protagonista absoluto el abogado alemán que presta su nombre a la cinta. ¿Quién fue Fritz Bauer? Fritz Bauer fue desde muy joven un estudiante muy activo políticamente. Afiliado desde el 1920 al Sozialdemokratische Partei Deutschlands (SPD, Partido Socialdemócrata de Alemania), sus ideas le llevarían a enfrentarse irremediablemente a los nazis, siendo detenido y conducido a la cárcel en 1933. Libre, aunque inhabilitado como funcionario por las racistas “Leyes de Núremberg” que le impedían ejercer su carrera de juez por su origen judío, Bauer viviría en Dinamarca y Suecia a partir de 1936. Terminada la Segunda Guerra Mundial, volvería a Alemania donde en 1949 fue nombrado director del tribunal provincial de Brunswick, siendo ascendido dos años después a fiscal general del estado en el tribunal superior provincial de la ciudad. Su éxito en casos de gran complejidad le llevarían a ser nombrado en 1956 (por expreso deseo de Georg August Zinn), nuevo fiscal general del estado federal de Hesse.

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Fritz Bauer fallecería el 1 de julio de 1968 con solo 64 años. Su muerte sigue generando cierta controversia, ya que si bien se pensó que la causa había sido una bronquitis, la autopsia final reveló la presencia de somníferos en su organismo. Aunque la versión oficial habla de un suicidio, algunos investigadores creen que no había tendencias suicidas en el comportamiento del fiscal.

Después de muchos esfuerzos, el abogado consiguió que la Corte Federal de Justicia le permitiera investigar toda la materia penal relacionada con Auschwitz. Todos los asuntos relacionados con el campo de concentración estarían íntimamente relacionados con su vida, siendo para muchos una obsesión que fue consumiéndole poco a poco. Durante los primeros años en los que ocupó el puesto, Bauer dio comienzo a las primeras indagaciones sobre los altos mandos y demás miembros de las SS huidos. La tibieza de la legislación alemana, la política de perdón colectivo llevada a cabo después de la guerra y el gran número de antiguos nazis que estaban presentes en las instituciones le haría muy difícil su tarea, pero ni las intimidaciones de las que fue objeto (entre muchos otros, sendas amenazas de muerte) ni el menosprecio hacia su persona de una mayoría de juristas con un pasado ambiguo serían útiles. Enterado del verdadero paradero de Adolf Eichmann por parte de Lothar Hermann (ex prisionero de un campo de concentración), y sabiendo que la justicia y policía alemana declinarían seguir adelante con su captura y extraditación, Bauer se pondría en contacto con el Mossad para dar caza al antiguo standartenführer.

La intervención de Bauer, quién tomó por ciertas las informaciones de Hermann, sería trascendental. Secuestrado y trasladado ilegalmente a Israel, Eichmann sería juzgado y condenado a la horca por crímenes contra la humanidad en mayo de 1962. Bauer consiguiría de esta forma renovar el interés por los hechos acontecidos durante la Segunda Guerra Mundial en una sociedad que, inmersa en el “milagro económico”, se había esforzado por olvidar un pasado del que no parecía sentirse culpable. El juicio de Eichmann, ampliamente cubierto por los medios, permitió a las nuevas generaciones de la Alemania Occidental conocer el Holocausto y las acciones realizadas durante el Tercer Reich. Toda esta suma de factores daría al fiscal el espaldarazo definitivo para proseguir con sus pesquisas e iniciar, el 23 de diciembre de 1963, el primero de los juicios sobre Auchwitz.

Aunque su persona siempre estuvo rodeada de polémica al ser considerado un “resentido judío” que intentaba infundir culpa y vergüenza a sus compatriotas, Bauer demostró en los procesos judiciales una imparcialidad encomiable. Enfrentado a los medios de comunicación, a los que acusó de juzgar públicamente a los acusados tratándolos como a “monstruos”, Bauer comentó públicamente que lo sucedido en Auchwitz había sido obra de “enfermos, como también de gente atemorizada (…) obligada a realizar cosas completamente alejadas de su verdadera naturaleza”. La limitación del código penal haría el resto: de todos los 22 enjuiciados, solo 6 serían condenados a cadena perpetua y el resto recibirían penas de prisión que oscilaron entre los 5 y los 15 años de prisión. Ninguno de ellos cumpliría íntegramente su condena.

La labor desempeñada por Bauer marcaría precedente. La oficina federal siguió investigando miles de casos de crímenes parecidos a partir de esa década, logrando que se dictaminaran alrededor de 6.500 sentencias a “criminales de guerra”. Entre ellas, se contabilizan 13 penas de muerte. Aunque durante décadas la figura de Fritz Bauer pareció caer en el olvido, ambas películas han rescatado su trabajo en una especie de homenaje póstumo al que hoy en día es visto como una de las personalidades alemanas más determinantes del siglo XX.

 

Vía| Pendas, D. O. (2006). The Frankfurt Auschwitz Trial, 1963-1965: Genocide, History, and the Limits of the Law. Cambridge University Press.

Más información| FilmAffinity, Jewish Virtual Library

Imágenes| Portada, Im Labyrinth des Schweigens, Fritz Bauer

Artículo escrito para Tempus Fugit.

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3 comentarios en “Fritz Bauer y los pactos de silencio en la Alemania Occidental

  1. Interesante: Bauer se apellidaba un profesor mío de secundaria que enseñaba en talleres actividades manuales. Bueno, dije primero lo que no venía a cuento. Bauer, fiscal, siento que los asesinos siguen siendo aparentemente más poderosos hoy día a pesar de la labor de muchos como tú. Parecen que pueden dejar crímenes impunes, que el salvajismo vence a la verdadera civilización: la pacífica justicia.

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    1. Es curioso percibir como la Justicia a veces no es tan imparcial como debiera. El protagonista de esta pequeña entrada batalló durante parte de su vida para poder llevar a cabo aquello que consideraba correcto y vio una parte de sus aspiraciones cumplidas, aunque tal y como afirman muchos de los investigadores pagó un precio muy elevado.
      Muchas gracias por comentar la entrada 🙂

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